The Invisibles

Escrito por admin | Vertigo | Monday 14 September 2009 7:01 pm

Si ya has tenido la oportunidad de leer algo de Grant Morrison, sabrás que sus historias suelen ser densas, construidas con multitud de niveles de lectura y conceptos complejos y extraños para el lector menos experimentado. Los Invisibles es una obra que se adhiere a la perfección a esta clasificación, quizá la que explota con mayor intensidad la faceta más experimental de un guionista ya de por sí desatado en el control de sus ideas. Una serie de difícil clasificación cuyas bases se construyen entorno a ciertos toques de crítica social, pasajes de acción desenfrenada, teorías conspiratorias, realidades alternativas, ciencia ficción … podríamos malgastar muchos párrafos añadiendo múltiples influencias y guiños a la lista: música, literatura, cine, historia, pulp…en definitiva un caleidoscopio interminable de referencias.

Baste con afirmar que con Los Invisibles, Morrison destapa su caja de truenos particular. Prácticamente cualquier idea que rondase su cabeza mientras afrontaba los 59 números de los que consta la serie encontró un hueco entre sus páginas. Si te gusta este autor y decides darle una oportunidad a Los Invisibles, su nivel de ambición y complejidad te dejará más que satisfecho.

Estructurada en tres volúmenes USA, Planeta DeAgostini os brinda ahora la oportunidad de coleccionarla en tomos de 224 páginas, evitando las pausas entre sus tres actos que tuvieron que sufrir los lectores norteamericanos. Debido a esto, la lectura de Los Invisibles está pensada como un continuo, con estos tres actos sirviendo como puntos de inflexión en la historia (tal y como lo haría una serie con sus diferentes temporadas o tres films enclavados dentro de una trilogía).

El primero de estos actos corresponde a los tres primeros tomos recopilatorios: “Di que quieres una revolución“  - Say You Want a Revolution – si a alguien le suena a cierta letra de cierto cuarteto de Liverpool…habéis acertado, y no es la única referencia a The Beatles que encontraréis en la serie  – ; “Apocalipstick” y “Entropía en el Reino Unido“.

Se nos presenta a Dane McGowan, un adolescente fuera de la ley, hastiado de su vida en los suburbios y con una constante sensación de que algo no encaja en el mundo. La historia arranca con su reclutamiento por parte de una sociedad secreta conocida como “Los Invisibles“, en constante lucha contra “La Conspiración“; Los Invisibles creen firmemente que Dane es el Elegido,  la pieza clave para acabar con la guerra entre estas dos facciones y librar al mundo del velo de confusión y engaño al que está sometido por parte de La Conspiración.  Tras el proceso de iniciación de nuestro protagonista, King Mob, el líder de esta resistencia, es secuestrado por sus enemigos. Los Invisibles deberán rescatarle contando con la ayuda de Dane, ahora bajo el nombre de Jack Frost, cuyos poderes sólo han empezado a manifestarse.

¿Os suena de algo?. Por supuesto que sí. Es prácticamente un calco del guión de The Matrix. Sin embargo, y con una simple revisión en el tiempo, es fácil comprobar que estos Invisibles de Morrison hicieron su aparición mucho antes en el cómic; The Matrix se estrenó en 1999 y el primer número de la serie del escocés vería la luz en Septiembre de 1994. En cualquier caso, las similitudes acaban aquí. El desarrollo de la historia nos llevará a través de viajes en el tiempo para conocer a algunos de los más famosos miembros de Los Invisibles (Oscar Wilde, John Lennon…), alucinaciones colectivas, guerrilla urbana y un sinfín de escenarios diferentes.

El segundo volumen se compone de nuevo de tres tomos: “Infierno en América“, “Contando hacia la nada” y “Besos para Mister Quimper“. Volamos desde las costas británicas a Estados Unidos, y cambiamos los descubrimientos metafísicos por algo de acción. Los Invisibles luchan contra el ejército estadounidense para recuperar una vacuna contra el SIDA; mientras se produce el conflicto, se nos relatará la historia personal de algunos miembros del grupo, momento tras el cual volverán a reunirse para su enfrentamiento contra las tropas norteamericanas. El tercer acto, compuesto exclusivamente por el último tomo recopilatorio, “El Reino Invisible“, supone el apoteosis de la obra. Surrealismo, descubrimientos y el catártico final, un número sublime, cargado hasta la última viñeta con la adrenalínica conclusión a la historia. Como curiosidad, la numeración final de la serie repliacaba esta cuenta atrás, desde el primer número, el 12, hasta el número 1.

En el apartado gráfico, y cumpliendo con la condición de collage de la obra, encontraremos a unos magníficos Phil Jimenez y Chris Weston, compartiendo lápices junto a una más que interesante lista de colaboradores: Philip Bond, Mark Buckingham, Steve Yeowell y el siempre sorprendente Frank Quitely (encargado del último número de la serie y también responsable último de la grandeza de la conclusión).

Si Morrison se mueve más allá de todo calificativo en cuanto al caudal de ideas con el que es capaz de regar cada una de sus historias, bien podríamos clasificar Los Invisibles como un continuo ejercicio de sorpresa para el lector. Justo cuando creemos encontrarnos asentados en la trama y tener los elementos necesarios para adivinar qué vendrá después, Morrison agita el tarro y la historia toma un rumbo completamente diferente. Esto provoca una verdadera adicción a lo que se nos está contando, un deseo constante de descubrir, junto a nuestros protagonistas, cual será el destino de King Mob, cómo escapará del peligro el cada vez más iluminado Dane y qué les aguarda al resto de secundarios.

Los Invisibles supuso una auténtica revolución. Es una obra evidentemente destinada a crear polémica, sorprender e informar acerca de las diferentes corrientes de pensamiento que nosotros, luchadores incansables contra La Conspiración, desarrollamos para explicar por qué estamos aquí, quienes somos y hacia donde vamos. Una apuesta nada segura para mentes inquietas. Y, por encima de todo, un cómic fascinante y altamente recomendable.

(El segundo enlace de compra os llevará al Pack Especial con la serie completa en 7 tomos USA.)

Ex-Machina

Escrito por admin | Wildstorm | Monday 20 April 2009 11:19 pm

Por encima de los que siguen sin considerar al cómic como un medio adulto y plenamente capaz de aportar, no sólo historias interesantes, sino obras de gran calidad literaria, Brian K. Vaughan parece haberse levantado, dispuesto a demoler esta creencia a golpe de buenos guiones.

En el post anterior destacábamos otra de sus obras, Y el Último Hombre, y hoy vamos a centrarnos en Ex-Machina, otra serie que demuestra el buen hacer del norteamericano. El título de la serie proviene de una frase latina, deus ex machina, que viene a significar el dios de la máquina, nunca más apropiado que para Mitchell Hundred, el protagonista de la historia. Hundred es un ingeniero civil que acaba de convertirse en alcalde de Nueva York tras su fallida carrera como…superhéroe. El único superhéroe en un mundo post 11 de Septiembre. Criado por su madre soltera, Mitchell crece rodeado de cómics y, tras un misterioso accidente, obtendrá la habilidad de comunicarse y controlar las máquinas que le rodean. Radios, teléfonos, ordenadores, coches, trenes…todo lo mecánico está a su servicio. De ahí su nombre superheróico, La Gran Máquina.

La historia arranca durante su mandato como alcalde, en una suerte de Flashback en el que el propio Hundred habla con un misterioso interlocutor acerca de sus días como La Gran Máquina y como alcalde de la ciudad. Es decir, desde el principio sabemos que tanto su faceta superheróica como política han llegado a su fin. ¿Qué persigue Hundred?, ¿Qué le ha hecho llegar hasta un amargo final?. Es algo que iremos descubriendo a lo largo de una historia cargada de intriga política, denuncia social, thriller y género superheróico. Un coctel explosivo y totalmente novedoso. En una suerte de El Ala Oeste de la Casablanca, las tramas relacionadas con el cargo de Hundred tendrán el mismo peso que sus aventuras como encapuchado, y, en ocasiones, ambas facetas de su vida se unirán sin remisión, mientras que el verdadero origen de los poderes del alcalde permanece escondido, desvelando su raiz al mismo tiempo que conocemos más acerca de la vida de Hundred y su gabinete.

El cast de secundarios es lo que hace de Ex Machina una auténtica rara avis. A pesar de ser personajes creados para enriquecer la trama, cada uno es desarrollado por Vaughan con tanto mimo y lujo de detalles que, en ocasiones, nos encontraremos realmente ansiosos de descubrir más sobre ellos y sus diatribas a expensas de dejar a Mitchell Hundred en un segundo plano. Tenemos a Rick Bradbury, un ex-marine y testigo presencial del accidente que concede a Hundred sus poderes, ahora reconvertido en su guardaespaldas personal. Kremlin, un mecánico de Coney Island que actúa como mentor de nuestro protagonista durante sus días como La Gran Máquina y que parece esconder más de lo que es posible vislumbrar a simple vista. Dave Wylie, teniente de alcalde y siempre al tanto de contrarrestar los malos humos de Hundred. La Comisaria de Policía Angotti, que tendrá a Hundred en el punto de mira desde sus días como superhéroe y Journal Moore, secretaria de la oficina del alcalde.

La serie arranca con Estado de Emergencia, donde se nos relatan los primeros días como alcalde de Mitchell Hundred. Cómo ha llegado hasta la alcaldía y el final de sus días como superhéroe, mientras que Nueva York se ve atenazada por un terrible temporal de nieve. Esperad a ver cómo maneja Hundred el ataque terrorista al World Trade Center. Para quitarse el sombrero. La verdadera fuerza de la serie es el auténtico descaro con el que Vaughan maneja temas de actualidad como el matrimonio gay (una de las tramas pertenecientes al primer tomo) o el racismo a la vez que es perfectamente capaz de mantener nuestro interés con los episodios de caracter puramente superheróico.

Sería una injusticia no hablar de la soberbia labor de Tony Harris a los lápices y el entintado de Tom Feister. Sin ellos, esta serie podría ser una gran lectura cuya parte gráfica desequilibrara el conjunto. Nada más lejos de la realidad. El arte de la serie es sencillamente magistral. El realismo y estilo de Harris es precioso (a falta de un calificativo mas técnico), provocando el necesario impacto en las secuencias de acción y la correcta fluidez en diálogos y narrativa interna. Harris utiliza modelos reales en multitud de secuencias (en el primer tomo se incluye una extensa entrevista con el dibujante, donde nos deja ver algunos de esos modelos) y fotografías para los escenarios Neoyorkinos. Algo que, lejos de convertir el arte en algo estático o artificial, enriquece de forma exponencial su propuesta. La ambientación que Jd Mettler aporta en el apartado del color hay que verla para disfrutarla, en especial en todos los pasajes relacionados con los poderes de Hundred y su capacidad para comunicarse con las máquinas.

En definitiva, si quieres una historia repleta de acción, política, buenos personajes, humor, tensión, ciencia ficción y drama, Ex-Machina es una pieza única. El pack que os presentamos contiene los 7 tomos publicados hasta el momento por Norma Editorial. No podéis dejarlo pasar.

Y El Último Hombre

Escrito por admin | Vertigo | Wednesday 25 March 2009 4:59 pm

La plaga golpeó sin previo aviso, sin piedad, de forma global. Todo mamífero del planeta portador del cromosoma Y murió en cuestión de segundos. De entre millones de animales, sólo dos sobrevivieron – un humano llamado Yorick Brown y su mascota, un mono llamado Ampersand. Las razones de su supervivencia continúan siendo un misterio.”

La historia de Y el Último Hombre sigue a Yorick, un joven escapista (a la Houdini) y Ampersand en su viaje a través de un mundo en el que todo elemento masculino ha sido erradicado. La madre de Yorick, una influyente congresista, intentará salvaguardar la vida de su hijo, mientras que este se auto impone la misión de encontrar a toda costa a su novia Beth, de viaje en Australia cuando la plaga se desata. Al cargo de mantenerle con vida estará 355, una agente de Inteligencia que en el arranque de la historia rechazará su misión y no hará buenas migas con Yorick (y en el progreso de su relación se encuentra la clave del éxito de la serie) y la Doctora Allison Mann, cuyos trabajos en ingeniería genética y clonación humana podrían significar la última esperanza de la humanidad. Pronto conoceremos a Alter, soldado israelí con un misterioso plan entre manos y a Hero, la hermana de Yorick, que se unirá a la lista de peligros para el grupo encargado de protegerle.

El trabajo de Brian K. Vaughan (últimamente a las tareas de guión de Lost) está lleno de referencias musicales, guiños a la Ciencia Ficción clásica y juegos con el lector – no en vano, el própio título de la serie es una especie de mensaje cifrado. Y the Last Man puede leerse como Why The Last Man?. Yorick es el único personaje con la Y del cromosoma en su nombre, así como Ampersand es una corrupción de la expresión and per se and, es decir, ‘y por sí mismo, y’, usada como parte de la retahíla para la memorización del alfabeto. A través de sus personajes, el escritor desarrolla una profunda reflexión acerca de la naturaleza humana. Para algunas mujeres, la perdida de los hombres será devastadora, otras formarán violentos grupos de control sobre las restantes, mientras el grueso de ellas simplemente buscarán la supervivencia a toda costa.

Y es en este discurso donde Vaughan se separa de lo que podría haberse convertido en una serie de tópicos sobre la guerra de sexos y la idea de un sólo hombre como macho dominante. Yorick sólo trata de reunirse con la mujer a la que ama en un mundo que ha sucumbido a la desesperación y, a la vez, se dejará tentar por su especial condición de “elegido”. Más allá de sus fantasías, se encontrará amenazado, esclavizado e incluso sufrirá intentos de abuso sexual, cambiando por completo la típica perspectiva machista con la que algunos podrían acercarse a la obra y convirtiendo la historia en un fabuloso juego de espejos morales. Un personaje noble con el que el lector simpatizará desde el primer momento gracias a sus constantes referencias a series, películas, grupos y demás elementos de nuestra cultura actual (compartidos por supuesto por Vaughan). El guionista maneja a la perfección las secuencias de acción y exploración de sus protagonistas, en una trama que nunca evita empujarnos a conocer la última respuesta, los secretos tras la plaga y las dobles intenciones de algunos personajes.

Los secundarios están tratados con sumo cuidado, llegando incluso a convertirse en verdaderos favoritos de la serie; La historia de Alter y su organización entroncará con el camino de los tres protagonistas; Pronto harán acto de presencia las Amazonas, firmes creyentes en la destrucción de los hombres como parte de un plan de la naturaleza para librar al mundo de la violencia masculina - violencia que ellas mismas no evitan practicar, incluyendo la mutilación de sus compañeras -. Hero tendrá que elegir salvar a su hermano o formar parte de su cacería. Observaremos como Yorick puede ser el último hombre de la tierra pero, ¿qué ocurre con los astronautas en el exterior?. Todos estos retazos acabarán formando un intrincado puzzle que irá desvelando sus capas a lo largo de la serie hasta alcanzar su espectacular clímax.

Pia Guerra y José Marzán al dibujo sirven a la perfección a la historia. Con un trazo limpio pero detallista, de líneas simples pero poderosamente atrayentes, sus lápices saltan sin histrionismos de los momentos más explosivos al necesario acercamiento a los personajes. Caras expresivas, especial atención al lenguaje corporal, escenas de violencia que no glorifican su propuesta sino que sirven para dar un toque de atención al lector (en ocasiones, como si de una suerte de documental hiperrealista se tratase) y un discurso narrativo perfectamente cohesionado con lo que se nos está contando. Por su parte, J.G Jones realiza algunos de sus mejores trabajos como portadista para la serie junto a Aron Wiesenfeld y Massimo Carnevale.

La historia de Yorick es una saga épica, una road-movie, un declarado puzzle de intrigas y dobles lealtades, un juego de espionaje y, sobre todo, una gran historia en 60 números que no puedes dejar pasar.

Bone de Jeff Smith

Escrito por admin | General | Wednesday 11 March 2009 6:56 pm

Parecía una locura. Hace doce años, Jeff Smith decidió escribir, dibujar y publicar por su cuenta “Bone”, un cómic de aventuras para todas las edades en blanco y negro. No solo carecía totalmente de experiencia en una serie mensual, sino que el mercado independiente no ofrecía buenas vibraciones en torno al éxito de una serie de estas características. A pesar de los obstáculos, Bone se convirtió en una magnífica historia que encontró su rincón entre el público, convirtiéndose en un título de referencia para adultos y no tan adultos, y ganando de paso múltiples premios. Tras 55 números, Smith dió carpetazo a su aventura. Ahora, recopilándose en tomos en blanco y negro y color, podemos disfrutar en nuestro país de una saga que captura a la perfección el enfoque épico de “El Señor de los Anillos” combinado con un excelente tratamiento clásico que, en multitud de ocasiones, ha sido comparado con las producciones animadas de la factoría Disney.

Las estrellas de la serie son los primos Fone Bone, Smiley Bone y Phoney Bone. Al igual que los Hobbits, los tres pertenecen a una peculiar raza de pequeños seres, hiperestilizados en su forma al más puro estilo cartoon. El lector que se aproxime a la obra encontrará, en primera instancia, un fantástico desarrollo en las personalidades del trio. Fone es un soñador, amante de Moby Dick, que intenta librarse constantemente de las trampas de su primo Phoney, avaricioso e interesado exclusivamente en sacar tajada de sus timos y engaños, mientras que Smiley es el payaso del grupo, siempre dispuesto a bromear hasta en las situaciones más comprometidas. Conforme la historia avance, descubriremos que no todo es tan simple como parece; Fone irá sacando valor de cada encrucijada hasta convertirse en el héroe de la aventura, Smiley adquirirá sabiduría gracias a su actitud ante las adversidades, y los planes de Phoney crecerán en complejidad y lógica como último reducto de salvación ante el peligro al que los personajes se verán constantemente empujados.

Nuestra historia comienza con el exilio de los tres primos de su hogar, Boneville, tras otro de los engaños de Phoney. Perdidos y añorando su tierra, se verán atrapados en el valle, donde un misterioso Dragón pulula con intenciones nada claras y las monstrorratas, unas estúpidas y malvadas criaturas, amenazan a todos sus habitantes. En el valle también viven humanos, como Thorn, una bella granjera huérfana protegida por la Abuela Ben, que, como todos los personajes de esta aventura, esconde más de lo que aparenta a simple vista. Descubriremos como la misma Thorn desconoce gran parte de un pasado que su abuela insiste en ocultar, mientras un misterioso enemigo, el Señor de las Langostas, engrosa un malvado ejército a su servicio con el fin de conquistar el Valle por completo. Smith tejerá las relaciones entre los Bone, Thorn y Ben de una forma exquisita, empujando la historia hasta su épico final.

El regreso al hogar, el honor perdido, el avance del mal, ejercitos y batallas, objetos mágicos… todos ellos ingredientes de esta gran saga que, en un principio, podría parecer un mero pastiche de la literatura de Tolkien y que, sin embargo, el talento y la imaginación de Jeff Smith consiguen elevar hasta convertir el mundo de Bone en una experiencia única para el lector. Grandes dosis de humor (la gran carrera de vacas es una secuencia que nadie debería perderse), heroismo y épica (atentos a la evolución de Fone Bone) y la narrativa hiper-dinámica de Smith confluyen en un conjunto delicioso y espectacular, con viñetas de pura energía y diálogos de una riqueza pasmosa.

La expresividad de los personajes y la forma de narrar del autor funcionan tanto para los más pequeños en su emotividad como para los adultos en su crítica al fanatismo extremo o la naturaleza corrupta del poder, por tocar tan sólo alguno de los temas de la obra. Un clásico instantáneo que no puede faltar en tu biblioteca. Si sólo puedes leer un cómic al mes, que sea Bone.

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